Dios es Luz

Galería de recientes Auroras Boreales
Ante estos reflejos de poder sobrenatural, es
extraño que muchos no creen en Dios.
Universo hace explícita a la Divinidad
Tema del alma muy controvertido en el diálogo ciencia/religión

Galería de recientes Auroras Boreales
Ante estos reflejos de poder sobrenatural, es
extraño que muchos no creen en Dios.
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Prepare la manta y el chocolate caliente: ya esta aquí la mejor lluvia de meteoros del año |
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Dic. 12 , 2006: La mejor lluvia de meteoros del año 2006 alcanza su máximo el 14 de diciembre.
Derecha: Meteoros Gemínidas fotografiados en diciembre del año 2004 por Jason A. C. Brock, de Roundtimber, Texas. [Más información] El origen de los Gemínidas es un objeto misterioso llamado 3200 Faetón. "Nadie puede decir exactamente qué es", señala Cooke. El misterio, según cuentan, comienza en el siglo 19: Antes de mediados de 1800, no había Gemínidas o, por lo menos, no una cantidad suficiente como para que llamaran la atención. Los primeros Gemínidas aparecieron repentinamente en 1862, y sorprendieron a los espectadores, que vieron cómo docenas de meteoros se desprendían con fuerza de la constelación de Géminis. (De allí deriva el nombre de esta lluvia, los Gemínidas). Los astrónomos inmediatamente comenzaron a buscar un cometa. Las lluvias de meteoros usualmente se forman como consecuencia del polvo que se desprende de un cometa cuando éste pasa cerca del Sol. Cuando la Tierra atraviesa el polvo, entonces podemos ver una lluvia de meteoros. Durante más de cien años, los astrónomos buscaron en vano al padre de los Gemínidas. Finalmente, en 1983, el satélite infrarrojo IRAS, de la NASA, observó algo. Medía varios kilómetros de ancho y se movía casi en la misma órbita de los meteoroides Gemínidas. Los científicos lo llamaron 3200 Faetón. |
Había un solo problema: Se supone que las lluvias de meteoros provienen de los cometas, pero 3200 Faetón parece ser un asteroide. Es rocoso (no está compuesto en su mayor parte por hielo, como los cometas) y no posee una cola evidente. Oficialmente, 3200 Faetón está catalogado como un "PHA" (siglas en inglés de Potentially Hazardous Asteroid - un asteroide potencialmente peligroso), cuya trayectoria pasa a solamente 2 millones de millas de la órbita de la Tierra.
Si 3200 Faetón es en verdad un asteroide, sin cola, ¿cómo produjo los Gemínidas? "Quizás haya golpeado contra otro asteroide", dice Cooke. "Una colisión podría haber creado una nube de polvo y roca que sigue la trayectoria de Faetón alrededor de su órbita".
Esto concuerda con los estudios realizados sobre los bólidos Gemínidas. Algunos astrónomos estudiaron los meteoros Gemínidas más brillantes y llegaron a la conclusión de que el polvo subyacente debe de ser rocoso. Los cálculos de la densidad oscilan de 1 a 2 g/cm³. Esto es una densidad mayor que la de los restos de polvo de los cometas (0,3 g/cm³), pero se asemeja a la densidad de la roca (3 g/cm³).
¿Los Gemínidas son entonces "lluvias de asteroides"?
Cooke no está muy convencido. Después de todo, 3200 Faetón podría ser un cometa - "un cometa extinto", dice. La órbita del objeto lo lleva incluso más cerca del Sol que Mercurio. El extremo calor solar podría haber derretido todo el hielo de Faetón hace mucho tiempo, dejando a la vista este esqueleto rocoso "que simplemente parece un asteroide".
En resumen, nadie lo sabe. Es un misterio para saborear debajo de las estrellas - las estrellas fugaces - el jueves por la mañana.
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Algunas observaciones parecen indicar que el vulcanismo no está del todo extinto en nuestro satélite |
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Noviembre 9, 2006: La creencia popular es que la Luna está muerta. Pero las creencias populares pueden estar equivocadas.
Ese lugar es una formación geológica de extraño aspecto llamada "Ina", en Lacus Felicitatis, un lago de lava solidificada y antigua, localizado en las coordenadas lunares 19° N, 5° E. ‘Ina fue descubierto por astronautas del Apolo’, explica Schultz. Como se ve en la primera imagen, "tiene la forma de una letra D de dos kilómetros de anchura". Tres hechos sugieren que recientemente ha habido actividad geológica en Ina: Ina tiene, misteriosamente, bordes muy definidos. "Algo con unos bordes de forma tan precisa no puede durar mucho tiempo. Sería destruído en unos 50 millones de años", declara Schultz. Lo que en la Luna causa la destrucción de cualquier borde definido es la lluvia constante de pequeños meteoritos que, con el tiempo, desgasta las montañas y los cráteres hasta convertirlos en montículos. La forma tan definida de Ina sugiere que es muy joven. Ina tiene pocos cráteres. Mientras que los meteoritos pequeños erosionan el terreno hasta suavizarlo, los grandes y los asteroides hacen cráteres. Cuanto más antigua es una superficie, más cráteres tiene. "Ina está casi libre de cráteres", explica Schultz. "Hemos encontrado sólo dos cráteres de impacto claros, que tengan más de 30 metros, en los 8 kilómetros cuadrados de la estructura". De nuevo, parece que Ina es una formación reciente. Ina es brillante y de color extraño. Las rocas y el polvo de la superficie lunar se hacen más oscuros con el tiempo. El clima espacial es el responsable de ese oscurecimiento: una lluvia continua de rayos cósmicos, radiación solar y meteoritos cae sobre la Luna y oscurece el suelo (los mecanismos son demasiado detallados para discutirlos aquí, pero el efecto está generalmente aceptado). Ina, sin embargo, es brillante, como si el polvo de su superficie hubiera sido depositado recientemente. Todavía más, los colores de Ina, medidos con el espectrofotómetro del satélite Clementine, son parecidos a los colores de los cráteres más jóvenes de la Luna. Sin embargo, Ina no es un cráter de impacto. Arriba: Una foto compuesta, en color simulado de Ina y un cráter reciente cercano. El color azul indica basaltos de titanio expuestos hace poco y el verde denota suelos jóvenes, relativamente inalterados. Todo apunta a que haya habido una salida de gases: "Creemos que ha ocurrido una rápida salida de gases, que ha eliminado los depósitos superficiales y ha expuesto materiales menos alterados por los elementos", explica Schultz. Esto no es necesariamente un signo de vulcanismo. "El aspecto de la superficie de Ina no indica que haya habido una salida explosiva de magma, lo cual hubiera creado depósitos de material expulsado alrededor de un cráter central". Más bien parece que los gases pueden haber estado atrapados bajo tierra por millones o miles de millones de años y han sido liberados por un terremoto lunar reciente, por ejemplo. Esta interpretación es atractiva porque Ina se localiza en la intersección de dos valles lineales o fisuras, como muchas áreas geológicamente activas de la Tierra.
"A lo largo de los años", añade, "los astrónomos aficionados han informado sobre la observación de nubes de polvo o destellos de luz en la superficie de la Luna". Aunque muchos astrónomos profesionales han insistido en que la Luna es inactiva, las observaciones de los aficionados han mantenido abierta una cierta duda. Schultz piensa que es el momento de estudiar el asunto en serio: "Una campaña de observación coordinada, que incluyera tanto astrónomos profesionales como aficionados, sería una manera de encontrar evidencias adicionales de que existe actividad geológica. Una salida abrupta de gas no sería visible por más de un segundo, aproximadamente, pero la nube de polvo levantada podría permanecer suspendida por 30 segundos. Con los sistemas modernos de alerta, eso es suficiente para poner un telescopio profesional en la posición apropiada para ver lo que está ocurriendo". Pueden existir muchas formaciones geológicas que deben monitorizarse. Los investigadores han identificado al menos cuatro formaciones parecidas a Ina, asociadas al mismo sistema de fisuras, y otras en sistemas de fisuras cercanos. ¿Podrían estos gases ser útiles para los exploradores lunares del futuro? Schultz piensa que sí. "CO2 e incluso H2O podrían estar saliendo por esas chimeneas. Pero primero", advierte, "tenemos que descubrir si estas erupciones de gas son reales y de qué clase de gas están compuestas". Esto hace que Ina sea un sitio intrigante para realizar futuras exploraciones con robots o con humanos. |
(EFE) Con apenas 22 años logró ingresar a una de las redes informáticas más seguras del mundo. Una vez dentro, se dedicó a dialogar con el resto del grupo de hackers que integra. “Golpe de suerte” evitará que sea deportado.
Un joven "hacker" rumano es acusado por las autoridades de su país y por Estados Unidos de haber accedido de forma ilegal al sistema informático de la Agencia Espacial Americana (NASA).
Víctor Faur, de 22 años, oriundo de la ciudad transilvana de Arad, en el oeste del país balcánico, podría haber causado a la NASA un daño de 1,3 millones de dólares, delito que en Estados Unidos puede ser penado con hasta 54 años de cárcel.
La Justicia estadounidense sostiene que Faur era el líder de un grupo de "hackers" denominado "WhiteHat Team", que logró penetrar en las computadoras del gobierno norteamericano, una de las redes informáticas más protegidas del mundo.
Tras tomar el control de los servidores, Faur hizo que las computadoras de la NASA funcionaran como sitios de "chat" para comunicarse con los demás miembros del grupo, aseguró una fuente de la fiscalía general de EEUU, citada por la agencia de noticias rumana "Mediafax".
Las computadoras manipuladas por el joven rumano contenían datos científicos sobre programas espaciales y también sobre nuevos tipos de tecnologías.
Faur aseguró en declaraciones a la prensa rumana que todo fue "un juego" y que no quiso producir daños a ninguna institución.
El joven no puede ser extraditado a EEUU porque el convenio sobre la extradición entre ambos países firmado en 1920 no incluye delitos cometidos en relación con la alta tecnología, según informan fuentes del Ministerio de la Justicia.