Buenos y Malos intensifican su ciber-guerra

(Diario Ti). Google Earth tiene numerosas aplicaciones, inclusive revela plantaciones de marihuana. Esa es la conclusión del estadounidense Dean Brown luego que Google Earth revelara su plantación personal de marihuana. El sujeto ahora arriesga 59 años de cárcel.
Durante un control de rutina en la autopista, la policía estadounidense encontró nueve kilos de marihuana en el portamaletas del automóvil de Brown. En el vehículo, los agentes encontraron además un dispositivo de navegación GPS en que Brown astutamente había digitado varias coordenadas de sus pequeñas plantaciones de marihuana ocultas en la región.
El sheriff usuario de Google Earth, al disponer de las coordenadas, el sheriff solo tuvo que abrir Google Earth y digitar en este la información. Al visitar las plantaciones en terreno, los agentes encontraron toda la evidencia necesaria para llevar a Brown a los tribunales.
Ahora, el sujeto ha sido acusado de cuatro delitos de cultivo ilegal de marihuana aparte de posesión e intento de distribución del alucinógeno. Debido a que es reincidente, Brown podría ser sentenciado a 59 años de cárcel en caso de ser encontrado culpable, escribe The Register.
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(Diario Ti). De acuerdo al Informe de Criminología 2007 de McAfee, las tres técnicas básicas que utiliza el cibercrimen actual en sus ataques son: la explotación de vulnerabilidades, las descargas de programas maliciosos y la ingeniería social, siendo la primera la que reviste el mayor riesgo.
Explosión de vulnerabilidades, descargas de malware e ingeniería social son las tres herramientas básicas que ocupa el cibercrimen.
Una vez que se identifica una vulnerabilidad, los cibercriminales buscan automáticamente en Internet computadores que la contengan en alguno de sus software, crean malwares que las explotan y, de inmediato los publican o comercializan en sitios Web a disposición de la comunidad. Como resultado, algunas estimaciones sugieren que el malware infecta a un equipo vulnerable dentro de minutos desde que se ha registrado en la Red.
Los ciberdelincuentes usan una variedad de herramientas de software para ubicar computadores mal defendidos, de preferencia entre quienes tienen conexiones de banda ancha siempre activas. Su objetivo es cargar y ejecutar secretamente el malware en el computador receptor.
Este código malicioso puede robar en secreto datos valiosos o convertir el host en un bot, un computador que ejecuta instrucciones proporcionadas por un criminal cibernético, por lo general sin que el usuario lo sepa. Usando estas herramientas, un atacante puede robar información, interrumpir redes o borrar datos valiosos.
Entre los diferentes tipos de malware como los virus tradicionales, troyanos, amenazas combinadas, spyware y rootkits, entre otros; se suman otras técnicas como las redes bots o zombies, bundling (infecciones a través de descargas en apariencia benignas), robo de direcciones IP (para enrutar tráfico hacia servidores de hacker), y war driving (uso parasitario de redes wi-fi para actos iícitos).
El tercer elemento del cibercrimen es la ingeniería social, una táctica efectiva que no requiere un alto grado de habilidades computacionales. El phishing es un ejemplo, muchos usuarios aún responden sin pensar a una solicitud que parece provenir de una institución legítima.

