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------""Procura alcanzar las estrellas, pero mantén los pies en la Tierra...""


"Si el catolicismo es un error, es un error tan grande... "

¡Parece mentira, en pleno siglo XXI!



Lógico: "Si el catolicismo es un error, es un error tan grande que parece increíble que haya durado más de un día". Y como colofón, la nota chestertoniana: "El Cristianismo ha muerto muchas veces y ha vuelto a surgir, pues tiene un Dios que sabe salir de la tumba".

Verbigracia: ¿A quién le apetece jugarse su prestigio para defender a un no nacido, un tipo al que se le puede hacer cualquier cosa, incluso matarlo, dado que no es capaz de defenderse pro sí mismo, y que ni tan siquiera podrá agradecer tu intervención? El cristiano provida -todos los cristianos son providas aunque no todos los providas sean cristianos- no tiene nada que ganar, y mucho que perder, en esa defensa que la mayoría evita con pudor y que nadie le va a agradecer. Por tanto, puede pensarse de él que está equivocado, pero no puede dudarse de su rectitud de intención.


Celulares aumentan riesgo de cáncer cerebral


Utilizar un celular durante más de 10 años aumenta el riesgo de contraer cáncer cerebral, de acuerdo con un exhaustivo estudio recién publicado. El estudio –que contradice los pronunciamientos oficiales de que no hay ningún peligro de contraer la enfermedad– descubrió que las personas que han tenido celulares durante una década o más tienen el doble de probabilidades de desarrollar un tumor maligno del lado del cerebro donde sostienen el teléfono.



Los científicos que encabezaron la investigación dicen que usar celulares durante una hora cada día hábil a lo largo de ese periodo es suficiente para aumentar el riesgo, y concluyeron que la norma internacional utilizada para proteger a los usuarios de la radiación no es segura, por lo que tiene que revisarse.



Su conclusión es que “los teléfonos celulares deben usarse con cuidado” y que los niños, que son especialmente vulnerables, no deben usarlos en absoluto.



El estudio, publicado en la última emisión del reputado diario Occupational Environmental Medicine, es importante porque reúne investigaciones sobre personas que han usado celulares durante el tiempo suficiente para contraer la enfermedad.



El cáncer necesita al menos 10 años –y a veces mucho más– para desarrollarse; sin embargo, como los teléfonos celulares se han propagado de manera tan reciente y veloz, relativamente pocas personas los han usado durante ese lapso.



Las versiones oficiales de que los teléfonos son seguros se han basado en investigaciones que, cuando mucho, han incluido unas cuantas personas expuestas a la radiación durante el tiempo suficiente para contraer la enfermedad y, por tanto, son de poco o nulo valor en la evaluación del verdadero riesgo.



El mes pasado, la mayor investigación británica sobre posibles problemas de salud debido al uso de tecnología móvil, el Programa de Telecomunicaciones Móviles e Investigación de la Salud (MTHR, por sus siglas en inglés), con un costo de 12 millones de dólares –financiado por “el gobierno y fuentes de la industria”– reveló que los “teléfonos celulares no se han asociado a ningún efecto adverso biológico o de salud”.



Pero su presidente, el profesor Lawrie Challis, admitió que sólo una pequeña parte de la investigación incluyó sujetos que habían usado teléfonos durante más de una década. Challis advirtió: “En esta etapa no podemos descartar la posibilidad de que el cáncer pueda aparecer en unos años”. Además, expresó que la investigación había descubierto “un indicio muy leve” de incremento en el número de tumores cerebrales entre quienes estuvieron expuestos más de 10 años, y exigió más investigación.



El nuevo estudio –encabezado por dos suecos, Lennart Hardell, del Hospital de la Universidad de Orebro, y Kjell Hansson Mild, de la Universidad de Umea, quien también es miembro del comité directivo del programa MTRH– de alguna manera trata de satisfacer esa deficiencia.



Los científicos reunieron los resultados de 11 estudios que hasta ahora han investigado ocurrencia de tumores en personas que han usado teléfonos durante más de una década en Suecia, Dinamarca Finlandia, Japón, Alemania, Estados Unidos y Gran Bretaña. Y encontraron que casi todos habían descubierto un aumento del riesgo, sobre todo en el lado de la cabeza donde las personas escuchan sus microteléfonos.



Cinco de los seis estudios sobre gliomas malignos, un tipo de cáncer que ataca a las células gliales que protegen a las neuronas, encontraron aumento del riesgo. En el único donde no sucedió eso, de todos modos se determinó un aumento de gliomas benignos. Cuatro de los cinco estudios que buscaban neuromas acústicos –tumores benignos que, sin embargo, inutilizan el nervio auditivo, lo cual por lo general causa sordera– los encontraron. La excepción ocurrió en dos casos, pero aun así se descubrió que usuarios de mucho tiempo tenían tumores más grandes que otras personas.



Los científicos agruparon las conclusiones de todos los estudios para analizarlas en conjunto. Encontraron que las personas que han usado celulares durante una década o más son 20% más susceptibles de desarrollar neuromas acústicos, y 30% más probabilidades de presentar gliomas malignos.



La conclusión de los científicos es: “el resultado de los nuevos estudios sobre empleo de celulares durante más de 10 años proporciona un modelo constante en el incremento del riesgo de neuroma acústico y glioma”. Agrega: “no puede descartarse un aumento del riesgo en otros tipos de tumores cerebrales”.



Los mismos Hardell y Mild realizaron una parte de un trabajo más profundo sobre tumores entre usuarios consuetudinarios de celulares y obtuvieron resultados aún más alarmantes. Su investigación sugiere que esos usuarios son más de tres veces susceptibles a desarrollar gliomas malignos que otras personas, y casi cinco veces más susceptibles de hacerlo en el lado de la cabeza donde sostienen el teléfono. En neuromas acústicos encontraron que el riesgo aumentaba tres y tres veces y media, respectivamente.



Realizaron también el único estudio sobre efectos del empleo a largo plazo de teléfonos inalámbricos y descubrieron que también aumentaba ambas clases de tumores. Su investigación sugiere que usar celular o teléfono inalámbrico durante sólo 2 mil horas –menos de una hora cada día hábil durante 10 años– es suficiente para aumentar el riesgo.



Mild expresó al diario The Independent: “me parece muy extraño que la propaganda oficial diga que no hay ningún riesgo. Hay fuertes indicios de que algo sucede después de 10 años”. Hizo hincapié en que los cánceres cerebrales son raros: representan menos de 2 por ciento de los tumores primarios en Gran Bretaña, aunque son desproporcionadamente mortales: causan 7 por ciento de la pérdida de años de vida debido a esa enfermedad. “un solo cáncer es demasiado cáncer”, expuso.



Mild declaró que él utiliza el celular lo menos posible y promueve que los demás usen manos libres y sólo hagan llamadas cortas, utilizando líneas fijas para las más largas. También dijo que no deben darse celulares a los niños, cuyos cráneos más delgados y sistemas nerviosos en desarrollo los hacen particularmente vulnerables.



El peligro podría ser aún mayor de lo que el nuevo estudio sugiere ya que, como dice el profesor Mild, 10 años son el periodo “mínimo” necesario para que se desarrolle algún cáncer. Pero ciertos tipos tardan mucho más tiempo, por lo que varios de ellos podrían afectar a usuarios consuetudinarios después de 15, 20 o 30 años, lo cual despierta el temor de que se desarrolle una epidemia de la enfermedad en las décadas siguientes, en particular entre los jóvenes.



Por otra parte, el investigador señala que la cantidad de radiación emitida por los teléfonos ha disminuido enormemente, ya que los primeros salieron al mercado hace más de una década, lo cual sugiere que la exposición y el riesgo descenderán también. Pero aun así recomendó escoger celulares que despidan la menos radiación posible (ver abajo), y enfatizó que las personas se exponen a muchas otras fuentes de radiación, como antenas transmisoras y sistemas Wi-Fi, aunque estos dispositivos emiten mucho menos radiación que los celulares.



La Agencia Británica de Protección de la Salud –que ha adoptado una posición cautelosa respecto a si la radiación de teléfonos celulares, antenas transmisoras e instalaciones Wi-Fi pueden dañar la salud– admite que el estudio “puede ser indicativo” de un riesgo, pero sostiene que “esos análisis no pueden ser concluyentes”.



La Asociación de Operadores de Celulares declaró: “Esta información no es nueva para la Organización Mundial de la Salud y para muchos comités de expertos científicos independientes que afirman que no se ha determinado ningún peligro para la salud si se utilizan celulares que cumplan con las directrices internacionales”.



Ambas partes están de acuerdo en que es necesario hacer más investigación. El profesor Mild considera que debe examinarse también un posible vínculo entre celulares y la enfermedad de Alzheimer, porque “tenemos indicios de que ahí habría un problema, así que la posibilidad de vincularlos también con la enfermedad de Parkinson no debe eliminarse”.

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Fuente: EIU (Tomado de La Jornada. Traducción de texto: Jorge Anaya) - Visiones Alternativas.

No divulgue direcciones de e-mail


Probablemente usted ya ha visto su computadora infectada con virus más de una vez, o por lo menos, si fue previsor, vio como su antivirus detenía el
virus justo a tiempo. Podemos pensar que los culpables de esta epidemia son las mismas empresas que fabrican los antivirus para tener siempre un
mercado... o que se trata de jóvenes "nerds" de las computadoras, pero NO ES ASÍ.



El verdadero culpable de esta epidemia es USTED. Y también yo. Y cada uno de los usuarios que no hemos aprendido a tomar las precauciones elementales para evitar la propagación. Es cierto que existe desinformación y que uno aprende a manejar la computadora a los golpes, equivocándose y
reparando los errores -esto es a veces imposible- con los consejos de alguien que sepa más que nosotros en cuanto a esta caprichosa máquina.



No obstante, como en la salud, es mejor prevenir que curar ¿Por qué esperar que un virus se apodere de su computadora cuando usted lo pudo haber
evitado? No seamos más negligentes y aprendamos a prevenir. Este mail es para eso. Para que usted sepa que medidas debe tomar para no ser culpable de la epidemia de virus a la que he hecho referencia. ¿Cómo prevenirse? Aquí encontrará 10 pasos que lo ayudarán. Léalos con atención.



Resguardo de privacidad del mail



1. Fundamental: no deje de actualizar su antivirus cada una o dos semanas. Si no lo hace, usted es un verdadero negligente. Es como dejar abierta de
par en par la puerta de su casa e irse de vacaciones por un mes imaginando que nadie se va a meter a robarle.



2. No divulgue las direcciones de e-mail de sus contactos. Esta es información privada. Cuando envíe un mail a varias personas, ponga en el destinatario su propia dirección de e-mail o bien ponga "undisclosed-recipients". Luego ponga a quienes se dirige el mail en la casilla que dice "Bcc" (en inglés: Blind Copy) o bien "Cco" (en castellano: Con copia Oculta). Si en su programa de correo (Outlook Express, por ejemplo) no figura dicha casilla debajo de "Cc" haga lo siguiente. Cuando vaya a escribir un nuevo mail, primero vaya al comando "View" (inglés) o "Ver" (castellano) de la barra superior. Luego seleccione, del menú descolgable "All Headers" (inglés) o "Todos los Encabezados" (castellano).



Si usted pone los nombres de todos los destinatarios en "Bcc" (inglés) o "Cco" en lugar de la línea "To" (inglés) o "Para" (castellano), ninguno de los que recibe su correo podrá ver quien más ha recibido el mismo correo ni podrá tomar sus direcciones.



3. Las direcciones de e-mail de nuestros contactos se difunden de otras maneras que también nosotros podemos evitar. Es cierto que cuando un virus infecta nuestra computadora, "roba" las direcciones y se autoenvía sin nuestro consentimiento. Pero debemos detenerlo antes, evitando que entre en nuestra computadora.



Seguramente usted ha recibido cientos de mails de diversa índole que no se trataban de una carta personal para usted sino de contenidos generales.



Por ejemplo: correos que advertían acerca de la aparición de un nuevo virus muy dañino; otros que fueron escritos por unos padres desesperados por no tener fondos para costear la operación de su hija pero que si usted respondía el mail ellos recibirían plata de una empresa; gente que maltrata animales; joven a quien le quitaron los riñones luego de embriagarlo en una disco; y todo mensaje alarmista o que apela a tus sentimientos con un golpe bajo. Hágale un favor a aquellos que han confiado su dirección de mail a usted: no les envíe esos mensajes.



Son falsos, y en la jerga se los llama Hoaxes o falsas alarmas. Créame que son todos mentira. Es increíble pero existe gente que envía estos mensajes por diversión, para ver cuánto se propagan.



Otros son más maliciosos y lo hacen con el fin de conseguir un listado interminable de direcciones de mail a las cuales ellos podrán luego enviar publicidad, contenidos pornográficos, casinos virtuales, ofertas de dinero fácil, y lo peor de todo: VIRUS. Esto funciona así: una persona escribe un mail como los mencionados y lo envía a todos los que puede. Luego solo tiene que esperar que se difunda por la red -créame que lo hace muy rápido- para luego recuperarlo con los datos que se le han "pegado". Es decir la dirección de mail de gente incauta. Ahora envía a todos ellos un nuevo mail con un virus. La gente lo abre -usted por ejemplo- y listo. Infecta su computadora y se envía a todos sus contactos.



Epidemia y pánico. Moraleja: No crea en todo lo que llega a su casilla de mail. Mucho menos lo difunda. Por más dramático y apelativo que sea el mensaje. Es falso. Bórrelo y olvídese del tema. Me lo agradecerá.

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Tomado de PáginaDigital

Celulares aumentan riesgo de cáncer cerebral




Utilizar un celular durante más de 10 años aumenta el riesgo de contraer cáncer cerebral, de acuerdo con un exhaustivo estudio recién publicado. El estudio –que contradice los pronunciamientos oficiales de que no hay ningún peligro de contraer la enfermedad– descubrió que las personas que han tenido celulares durante una década o más tienen el doble de probabilidades de desarrollar un tumor maligno del lado del cerebro donde sostienen el teléfono.



Los científicos que encabezaron la investigación dicen que usar celulares durante una hora cada día hábil a lo largo de ese periodo es suficiente para aumentar el riesgo, y concluyeron que la norma internacional utilizada para proteger a los usuarios de la radiación no es segura, por lo que tiene que revisarse.



Su conclusión es que “los teléfonos celulares deben usarse con cuidado” y que los niños, que son especialmente vulnerables, no deben usarlos en absoluto.



El estudio, publicado en la última emisión del reputado diario Occupational Environmental Medicine, es importante porque reúne investigaciones sobre personas que han usado celulares durante el tiempo suficiente para contraer la enfermedad.



El cáncer necesita al menos 10 años –y a veces mucho más– para desarrollarse; sin embargo, como los teléfonos celulares se han propagado de manera tan reciente y veloz, relativamente pocas personas los han usado durante ese lapso.



Las versiones oficiales de que los teléfonos son seguros se han basado en investigaciones que, cuando mucho, han incluido unas cuantas personas expuestas a la radiación durante el tiempo suficiente para contraer la enfermedad y, por tanto, son de poco o nulo valor en la evaluación del verdadero riesgo.



El mes pasado, la mayor investigación británica sobre posibles problemas de salud debido al uso de tecnología móvil, el Programa de Telecomunicaciones Móviles e Investigación de la Salud (MTHR, por sus siglas en inglés), con un costo de 12 millones de dólares –financiado por “el gobierno y fuentes de la industria”– reveló que los “teléfonos celulares no se han asociado a ningún efecto adverso biológico o de salud”.



Pero su presidente, el profesor Lawrie Challis, admitió que sólo una pequeña parte de la investigación incluyó sujetos que habían usado teléfonos durante más de una década. Challis advirtió: “En esta etapa no podemos descartar la posibilidad de que el cáncer pueda aparecer en unos años”. Además, expresó que la investigación había descubierto “un indicio muy leve” de incremento en el número de tumores cerebrales entre quienes estuvieron expuestos más de 10 años, y exigió más investigación.



El nuevo estudio –encabezado por dos suecos, Lennart Hardell, del Hospital de la Universidad de Orebro, y Kjell Hansson Mild, de la Universidad de Umea, quien también es miembro del comité directivo del programa MTRH– de alguna manera trata de satisfacer esa deficiencia.



Los científicos reunieron los resultados de 11 estudios que hasta ahora han investigado ocurrencia de tumores en personas que han usado teléfonos durante más de una década en Suecia, Dinamarca Finlandia, Japón, Alemania, Estados Unidos y Gran Bretaña. Y encontraron que casi todos habían descubierto un aumento del riesgo, sobre todo en el lado de la cabeza donde las personas escuchan sus microteléfonos.



Cinco de los seis estudios sobre gliomas malignos, un tipo de cáncer que ataca a las células gliales que protegen a las neuronas, encontraron aumento del riesgo. En el único donde no sucedió eso, de todos modos se determinó un aumento de gliomas benignos. Cuatro de los cinco estudios que buscaban neuromas acústicos –tumores benignos que, sin embargo, inutilizan el nervio auditivo, lo cual por lo general causa sordera– los encontraron. La excepción ocurrió en dos casos, pero aun así se descubrió que usuarios de mucho tiempo tenían tumores más grandes que otras personas.



Los científicos agruparon las conclusiones de todos los estudios para analizarlas en conjunto. Encontraron que las personas que han usado celulares durante una década o más son 20% más susceptibles de desarrollar neuromas acústicos, y 30% más probabilidades de presentar gliomas malignos.



La conclusión de los científicos es: “el resultado de los nuevos estudios sobre empleo de celulares durante más de 10 años proporciona un modelo constante en el incremento del riesgo de neuroma acústico y glioma”. Agrega: “no puede descartarse un aumento del riesgo en otros tipos de tumores cerebrales”.



Los mismos Hardell y Mild realizaron una parte de un trabajo más profundo sobre tumores entre usuarios consuetudinarios de celulares y obtuvieron resultados aún más alarmantes. Su investigación sugiere que esos usuarios son más de tres veces susceptibles a desarrollar gliomas malignos que otras personas, y casi cinco veces más susceptibles de hacerlo en el lado de la cabeza donde sostienen el teléfono. En neuromas acústicos encontraron que el riesgo aumentaba tres y tres veces y media, respectivamente.



Realizaron también el único estudio sobre efectos del empleo a largo plazo de teléfonos inalámbricos y descubrieron que también aumentaba ambas clases de tumores. Su investigación sugiere que usar celular o teléfono inalámbrico durante sólo 2 mil horas –menos de una hora cada día hábil durante 10 años– es suficiente para aumentar el riesgo.



Mild expresó al diario The Independent: “me parece muy extraño que la propaganda oficial diga que no hay ningún riesgo. Hay fuertes indicios de que algo sucede después de 10 años”. Hizo hincapié en que los cánceres cerebrales son raros: representan menos de 2 por ciento de los tumores primarios en Gran Bretaña, aunque son desproporcionadamente mortales: causan 7 por ciento de la pérdida de años de vida debido a esa enfermedad. “un solo cáncer es demasiado cáncer”, expuso.



Mild declaró que él utiliza el celular lo menos posible y promueve que los demás usen manos libres y sólo hagan llamadas cortas, utilizando líneas fijas para las más largas. También dijo que no deben darse celulares a los niños, cuyos cráneos más delgados y sistemas nerviosos en desarrollo los hacen particularmente vulnerables.



El peligro podría ser aún mayor de lo que el nuevo estudio sugiere ya que, como dice el profesor Mild, 10 años son el periodo “mínimo” necesario para que se desarrolle algún cáncer. Pero ciertos tipos tardan mucho más tiempo, por lo que varios de ellos podrían afectar a usuarios consuetudinarios después de 15, 20 o 30 años, lo cual despierta el temor de que se desarrolle una epidemia de la enfermedad en las décadas siguientes, en particular entre los jóvenes.



Por otra parte, el investigador señala que la cantidad de radiación emitida por los teléfonos ha disminuido enormemente, ya que los primeros salieron al mercado hace más de una década, lo cual sugiere que la exposición y el riesgo descenderán también. Pero aun así recomendó escoger celulares que despidan la menos radiación posible (ver abajo), y enfatizó que las personas se exponen a muchas otras fuentes de radiación, como antenas transmisoras y sistemas Wi-Fi, aunque estos dispositivos emiten mucho menos radiación que los celulares.



La Agencia Británica de Protección de la Salud –que ha adoptado una posición cautelosa respecto a si la radiación de teléfonos celulares, antenas transmisoras e instalaciones Wi-Fi pueden dañar la salud– admite que el estudio “puede ser indicativo” de un riesgo, pero sostiene que “esos análisis no pueden ser concluyentes”.



La Asociación de Operadores de Celulares declaró: “Esta información no es nueva para la Organización Mundial de la Salud y para muchos comités de expertos científicos independientes que afirman que no se ha determinado ningún peligro para la salud si se utilizan celulares que cumplan con las directrices internacionales”.



Ambas partes están de acuerdo en que es necesario hacer más investigación. El profesor Mild considera que debe examinarse también un posible vínculo entre celulares y la enfermedad de Alzheimer, porque “tenemos indicios de que ahí habría un problema, así que la posibilidad de vincularlos también con la enfermedad de Parkinson no debe eliminarse”.
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Fuente: EIU (Tomado de La Jornada. Traducción de texto: Jorge Anaya) - Visiones Alternativas.

"Los 10 Mandamientos no son para E.U.A" afirma la tv




 


A todo Fiel y Buen Cristiano:



"Los 10 Mandamientos, o por lo menos 5 de ellos, no son para los E.U.A", esta es la conclusión del programa "Los 10 Mandamientos" difundido por el canal History de tv, el pasado viernes 28 Sep. 2007.

Sólo vi la parte final donde desvirtúan los mandamientos "No matar" y "No robar", y allí destacan que, no robar implica no codiciar los bienes ajenos; pero el mercadeo consiste precisamente en eso, en codiciar los bienes ajenos. Y el mercadeo es la fortaleza de los E.U.A.

Así que (según "demuestra" el canal History) tenemos un silogismo sumamente sencillo y evidente:
-- El mandamiento "No robar" es contrario al mercadeo.
-- El mercadeo es la fortaleza de los E.U.A.
-- Luego, el mandamiento "No robar" es contrario a la fortaleza de E.U.A.

Muy hábiles son los productores del documental; pero sólo para copiar las maniobras de otros. Los fariseos de hace 2 mil años, acusaron al Cristianismo de atentar contra la integridad de Roma.

Y estos modernos fariseos "demuestran" que el Cristianismo atenta contra la fortaleza de los E.U.A.
___

Lamentablemente es tan poderosa la influencia que ejercen estos canales de tv (Discovery, History, National Geographic, Infinito, y otros) que con sus blasfemias han logrado que muchos pierdan la fe y renieguen del Cristianismo.


 

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